Por último, explicó por qué se sometió a tantas operaciones: "Soy una adicta a verme bien. Yo siempre quise ser vedette, ese era mi sueño, me maté entrenando en el gimnasio, sufrí mucho. Yo no nací así, fue un proceso, me maté para conseguirlo. Hice de todo para ganar peso, pero la grasa se me fue a la panza, y si bajaba, me volvía a achicar. Las lolas me las hice porque quería estar acorde. Eran todos traumas. No soy adicta a las cirugías, tenía un trauma de chica, me cargaban por las patas de palo y porque no tenía cuerpo, era como el patito feo, la morocha. No es que me sentía inferior. Y Moria (Casán) siempre me dijo que no permita eso. Hay mucha gente que se opera, no me pareció mal arreglarme. Yo soy muy coqueta quiero estar bien por fuera y por dentro. Estoy estudiando baile y voy a ser una gran vedette, me quiero perfeccionar".