Pero además, Lapalma también le solicitó al Ministerio de Educación de la Nación, que reconsiderara la calificación "de interés educativo" de la que la revista hacía gala en su portada.
La directora de la revista defendió su postura aduciendo que "Anteojito incluye en su calendario las fechas oficiales reconocidas por las Naciones Unidas y los ministerios de Educación".
Lapalma contraatacó mostrando una disposición en la que, desde el Ministerio de Educación, informó que el 24 de marzo era ya un día destacado del calendario y que en las escuelas nacionales ese día los docentes debían organizar actividades de reflexión sobre las consecuencias del golpe.