Acaso la recurrencia a ciertos temas de Metallica, al momento de elegirlos en su convocatoria, eliminó la chance de que los miles de fans argentinos pudieran celebrar la oportunidad de los clásicos temas "lado B", que por las características del espectáculo suelen quedar en el camino. En este sentido, la presentación no logró eludir los temas comunes que vienen tocando cada vez que visitan la Argentina.
Salvaje, primitiva, absurda, pero necesaria para eyectar los niveles de adrenalina hasta el límite de la enajenación, la batalla cuerpo a cuerpo en el campo entre miles de fanáticos terminó de fusionar al ejército de Metallica que blandiendo el puño derecho juró lealtad a los cuatro jinetes del trash metal hasta que un nuevo ritual vuelva a reunirlos.
Abiertos a imponer el juego que más les gusta, la banda invitó a una orquesta paraguaya de instrumentos no convencionales para dar una particular versión de Nothing else Matters, coreada por todo el estadio.
"Olé, olé, olé, Metallica", fue el grito final a modo de tributo a sus ídolos, quienes valoraron el gesto. "Trank you, gracias por venir. Muchas gracias Buenos Aires", dijo Hetfield, antes de que Trujillo -de ascendencia mexicana- gritara: "Aguante Argentina, aguante Maradona" durante la despedida grupal de la banda frente a la multitud. Aguante Metallica, es otro clásico.