"Me puse a limpiar; no tengo confianza para que vaya ninguna persona extraña", comentó Zaira. Lo cierto es que la modelo tuvo que agarrar la escoba y el plumero para quitar el polvo que se utiliza para rastrear huellas dactilares, cosa que hizo la Policía Científica tras el robo.
Zaira confirmó que desde entonces vive con Pico, y que va al edificio de la calle Arévalo a ver amigas que viven en la misma torre, o entra al departamento sólo a sacar ropa o zapatos.
El botín del robo incluyó 15 relojes, 4.000 dólares, 5.000 euros, dinero en efectivo en pesos, dos Mac Air, celulares, Ipods, iPhone y ropa.
"No hay mal que por bien no venga", dicen que una amiga le dijo a Zaira, porque después del ingrato momento que le tocó experimentar con el robo, ahora acaba de iniciar una nueva vida al lado de su príncipe azul.
Nara ya comparte su vida con Pico bajo un mismo techo y ahora quiere hacer borrón y cuenta nueva.