Con monólogo de Boca a pleno, a los 21 se lo perdió Zuqui por otro centro atrás del cordobés; y a los 24, fue el propio Zuqui el que la tocó al medio para que la empuje Insaurralde al gol, pero antes la tocó Jonathan Páez para mandarla al fondo de su propio arco.
Tres a cero e historia terminada.
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El segundo tiempo estuvo completamente demás, porque entre la conformidad de Boca y la impotencia de Güemes los minutos transcurrieron sin demasiadas novedades. El xeneize pudo aumentar el marcador
pero no aceleró tanto como para lograrlo y los santiagueños pudieron descontar en alguna aislada por cierta displicencia de la defensa de los de La Ribera.
La cuestión para Boca pasó más por cuidar el físico pensando en el partido del próximo jueves, ante
Independiente del Valle, por las semifinales de la Libertadores que arriesgar por un resultado liquidado. Pero así y todo, por ir nomás, a dos del final encontró el cuarto gol en los pies de Pablo Pérez, tras una buena combinación con Carlitos Tevez. Ahí sí, con el 4 a 0, se bajó la persiana como para decir tarea cumplida en la obligación de la Copa Argentina, que al menos en esta instancia sirvió sólo como una preparación para
el sueño más importante del mundo xeneize, el de la séptima Copa
El relato y las estadísticas del partido: