En 2003, fue procesado, estuvo en prisión preventiva y finalmente quedó sobreseído por el juez Mariano Bergés, que investigó un choque entre las hinchadas de Boca y Chacarita Juniors, el 31 de agosto de 2003 en "La Bombonera".
Cuando salió de la cárcel, dejó su lugar en el paravalanchas pero conservó su influencia para el negocio de las entradas y el transporte de las banderas.
Los socios de Boca suelen verlo desde entonces sentado en la platea con sus teléfonos celulares para coordinar sus negocios y funciones de logística en la barra.