En 1991 apareció un contrincante:
el ex árbitro Teodoro Nitti se midió con Grondona y logró uno de los 41 votos posibles. Grondona ganó con 40 votos y la leyenda cuenta que fue él quien votó a su rival. Cuatro años después nadie se animó -o no juntó los avales- y el presidente fue nuevamente reelecto por unanimidad, al igual que en la siguiente, la última del siglo pasado, con 41 votos.
En la primera del nuevo milenio, la de 2003, perdió un voto pero por ausencia del asambleísta. En 2007, la siguiente, tuvo oposición, pero en las urnas: Boca, Independiente, Racing y Vélez, se abstuvieron y en lugar de 48 votos, sumó otro período al frente de AFA con 44.
La más recordada, sin lugar a dudas, fue la de 2011 cuando se impuso la que fue su última elección mientras en la calle, literalmente en la calle, el entonces presidente de Independiente Rivadavia,
Daniel Vila, también se proclamaba presidente.