San Lorenzo disputó ante
Chapecoense dos intensos partidos, en la última serie previa a la tragedia aérea que conmocionó al mundo y en la que perdieron la vida 71 personas, entre ellos dirigentes, cuerpo técnico y la mayor parte del plantel del club brasileño.
Por la cercanía con el encuentro en el que el Ciclón quedó eliminado en Chapecó, los futbolistas y el entrenador Diego Aguirre quedaron notoriamente golpeados al recibir la triste noticia y se propusieron homenajear a quienes los habían derrotado en la semifinal. Por eso, ante Olimpo, decidieron salir al campo de juego con las camisetas que habían intercambiado con sus colegas. Un gesto inolvidable.