Por eso, varios clubes de Primera terminaron la reunión c
on un sabor amargo y una idea: acompañar el reclamo del Ascenso y hacer valer el voto que permitió la reforma del estatuto para permitir la Superliga para acceder a "por lo menos" 2.500 millones de pesos.
La negociación sigue en la
Casa Rosada, con la idea de alcanzar aquel acuerdo de palabra al menos para los próximos seis meses. Se sellaría el acuerdo a cambio de otra firma: la de los clubes asumiendo la devolución de sus deudas a la asociación, que
en global supera los 1.000 millones.
En tanto,
al menos siete de los 30 clubes de Primera están dispuestos a sumarse a la movida del Ascenso en solidaridad. "No es nuestro caso, pero por los atrasos en las cuotas, otros deben dos meses de sueldos, tanto a jugadores como a empleados y hay que ser solidarios", resumió el vice de Central, Ricardo Carloni. ¿Habrá efecto contagio?