El arquero
Anchoverri fue, en la primera parte, el protagonista principal y líder de la resistencia de un San Telmo que apostó a aguantar mientras pudo. Y lo hizo con tres atajadas bárbaras del uno (dos a Denis, un mano a mano a Benítez y un zapatazo a Toledo); antes, un misil de Ortiz había pasado cerca del palo. Hasta que
Leandro Fernández bajó con mucha destreza un balón en el área, se hamacó frente a tres rivales y sacó un derechazo seco y bajo que quebró la resistencia de Anchoverri.
En la segunda parte y pese a que Independiente pudo aumentar la ventaja ni bien movieron del medio tras una gran jugada de Fernández (el más desequilibrante de la cancha) y un centro que conectó Aquino a la carrera,
se vio incomodado por el cambio de actitud de San Telmo que se adelantó sobre el terreno, empujó con muchas ganas y no tardó en descontar cuando Oviedo, en la primera pelota que tocó, aprovechó un grosero error de Campaña. Después y hasta el final, Independiente buscó por todos los caminos pegar el tiro de gracia y, entre el arquero, la mala puntería y los palos
debió conformarse con la ventaja mínima, atento a que San Telmo, a puro corazón, coqueteara con el empate que nunca llegó.
El relato y las estadísticas del partido: