Temperley, con un 4-4-2, batalló, metió presión en el mediocampo y atacó cuando pudo. Así, Marcos Figueroa (17m.) dispuso de una chace clara en la etapa inicial.
Después todo fue entrega, pero sin peso en ataque en el equipo local; y vértigo y poca claridad en el conjunto visitante.
Carlos Tevez y Nicolás Lodeiro no pesaron en la generación de juego y Andrés Chávez, el único punta más allá del dibujo táctico, quedó aislado en la ofensiva.
Arruabarrena realizó cambios para torcer un desarrollo adverso, pero el equipo lució falto de recursos y fútbol para llevarse los tres puntos.
Así, el conjunto que dirige Iván Delfino ganó en confianza, batalló más de lo que jugó, y trabajó un empate que le gustó más que a su rival.Boca, con el resultado, sumó su cuarto partido consecutivo sin convertir (tres amistosos y el partido de hoy) y dejó muchas dudas desde lo futbolístico.