El equipo dirigido por Nelson Vivas se mostró compacto, manejó los tiempos y sacó provecho de la merma física del rival, que enfrenta tres frentes simultáneos, el torneo local, la Copa Argentina y la Copa Sudamericana. El "Pincha"
pegó en los momentos justos y reguló, sobre todo cuando San Lorenzo se quedó con 10 jugadores, aunque de todos modos el local estuvo cerca del empate en el final, con varias pelotas paradas.
Si bien San Lorenzo manejó la pelota, el Pincha tomó la determinación de esperar en su propio campo para salir agazapado de contra. Cuando quedó con un jugador de más, los platenses se soltaron un poco más. De hecho fue ahí cuando consiguieron el gol de Damonte, con un pase improbable de Jonathan Schunke.