"Siempre que hay una Libertadores y no está Boca, se siente. Pero ya está, ha pasado en otros momentos. El fútbol y las vida tienen estas cosas, golpes ante los que hay que levantarse. El domingo hay que ganar. Los hinchas sienten lo mismo que nosotros, el dolor por haber quedado afuera de la Copa".
Las preguntas iban y venían. El nivel del equipo. La frustración por la eliminación. El juego. El resultado. El futuro. "¿Si es mi momento más crítico como técnico de Boca? Sí, porque estábamos bien para pasar, el rival sacó ventaja en el primer tiempo y la defendió en el segundo, no fue superior, estábamos para más. Pero quedamos eliminados ante un gran rival. Es un golpe anímico fuerte, pero la exigencia de Boca es levantarte de cualquier golpe para llegar bien al próximo partido".