La pirotecnia, bengalas y bombas de humo, que coparon la escenografía del superclásico del último domingo y obligaron a detener el superclásico por espacio de casi diez minutos, se convirtieron en un verdadero dolor de cabeza para Boca. Es que ayer el fiscal contravencional Martín López Zavaleta ordenó un allanamiento de la Bombonera, que se llevó a cabo por la tarde, y dispuso la clausura provisional de dos populares, las bandejas media, donde se ubica la barra xeneize, y la baja del sector norte, es decir las que dan al complejo de Casa Amarilla. Además River, que se siente afectado de alguna manera por todo lo extrafutbolístico que se vivió el domingo, estaría exigiendo que la fiscalía decrete lo más rápido posible la sanción correspondiente.