"El club convocó a Juárez y le pidió su versión respecto a lo que se le atribuía y también de la portación del arma. El manifiesta que lo que refleja la imagen fotográfica
es de un arma descargada y que es habitual que la policía que actúa en los espectáculos deportivos, casualmente o no,
desde que un amigo de la tribuna, Javier Jerez, fue asesinado impunemente en La Plata, todo personal policial tienen que estar desarmado o con el arma sin cargador.
No soy un especialista en el tema, pero tengo entendido que es así", dijo Marón. El asesinato de Jerez marcó el final del público visitante y la barra brava del club –que el viernes durante el partido protagonizó episodios de violencia entre sus facciones-, reclama por justicia desde entonces.
Desde entonces, la Policía no puede entrar con armas a la cancha y por eso el club podría ser sancionado. "Si es así, así será. Lo que está bien, está bien, y lo que está mal, está mal. Nosotros no tenemos nada que ocultar", remarcó Marón, pese a que como abogado y presidente de un club del que además un hincha fue asesinado y marcó el fin de los visitantes, desconocía la reglamentación vigente y montó una conferencia de prensa para reivindicar la función de policía de civil armado en el campo de juego, que no es empleado por el club.