En primera instancia, la Justicia aprehendió a cerca de 250 hinchas de Boca, pero terminó liberando a la mayoría. Como no se pudo precisar con exactitud quiénes produjeron los desmanes,
se optó por dejar en prisión a los líderes de la hinchada de Boca. Producto de estos hechos de violencia, la dirigencia "xeneize" decidió
aplicar el derecho de admisión por dos partidos a quienes participaron de los hechos.
Lo curioso es que ambos encuentros (la revancha ante Cerro Porteño y ayer frente a Huracán) ya se disputaron y por consiguiente, estarán en condiciones de regresar a la tribuna en el próximo juego que Boca sea local: será frente a
Nacional, en la revancha de los cuartos de final de la Copa Libertadores.