Lejos de las palabras felices, reconoció que le quedó un sabor amargo por aquellas declaraciones de Ramón Díaz en las que “se postuló” al banco que él ocupa. “Lo respeto muchísimo a Ramón, tuve la suerte de trabajar con él; entiendo que su sentimiento es dirigir a River y no está mal. Digo que hay maneras y uno merece un poco de respeto”.
“Ojalá me puedan entender lo que digo. A mí no me gusta que me lo hagan, pero al mismo tiempo cuando se está por echar a un técnico tiene que haber una reunión con otro”, agregó.
Por último, calificó al Superclásico como “el partido más lindo para jugar” y, sobre la comentada situación de David Trezeguet, resumió: “Sé lo que significa el clásico parea David; ojalá pueda resolver su problema y que pueda estar”.