En su primera etapa veraniega, anduvo en calma y de los tres refuerzos que pidió le trajeron sólo dos y uno sólo era un nombre de su lista. Lejos de quejarse, metió violín en bolsa y se dedicó a potenciar lo que tenía hasta llevarlo a un segundo puesto y a una clasificación a torneo internacionales. Quedó como el Papá de esta mini resurrección y cerró el semestre con una frase que presagió el porvenir, "ahora el protagonista es Passarella y la dirigencia". Luego cuando el káiser estaba tratando de ver cómo pensaba esa frase se enteró por los medios que Trezeguet encabezaba una lista de borrados entre los que además estaban Pírez, Martínez, Acevedo y Abecasis.
Trezeguet a quien tres meses atrás le dijo que se opere para la segunda parte del año, fue un golpe para Passarella que veía en David un manager para el futuro y uno de sus logros junto a Ponzio. Es más el mismo Ponzio estuvo al borde de estar en esa lista, pero Ramón se guardó la carta.