El Real Madrid tuvo la intención de corregir errores recientes, enganchado a ese plus que da la presencia de Ángel Di María. El jugador que tanto añoraron en Sevilla, generó la primera acción clara para Karim Benzema. Por bajo no superó a Rubén con todo a favor para marcar y hacer plácida la noche desde su inicio.
Faltó continuidad en el juego madridista en el primer acto. Un equipo muy largo, sin ayudas defensivas de los tres jugadores de arriba, fue dando confianza a un Rayo resucitado para la salvación. No era su guerra pero no iba a renunciar a nada en un extraño momento en el Bernabéu.
Arbilla salvaba el primero tras la primera acción brillante de Bale, el jugador más enchufado al partido. El pase picado dejó a Coentrao con opción de regalar el primero, pero sobre todo mostraba el camino para pases al espacio con una defensa rival adelantada. No perdonó al cuarto de hora Cristiano Ronaldo. Conectó con Bale y rompió a la zaga con velocidad para definir con calidad con un toque ajustado al poste.
El gol tempranero no quitó los nervios al Real Madrid. No encontró su fútbol y el nerviosismo en la grada fue creciendo. Benzema perdonaba una acción completamente solo para marcar por controlar en vez de pegarle de primera y Bale caía fulminado cuando en un mano a mano con Rubén, intentó picar el esférico y chutó al césped. El Rayo se mantenía en pie y asomaba por área rival sin inquietar nunca a Diego López
El susto de la noche lo dejó Cristiano. Juega el portugués lesionado, con molestias en la rodilla izquierda. Un golpe le dejó tendido y sangrando en la misma zona de su dolencia. Cojeó en la recta final del primer acto pero en el segundo demostró que está para jugar en Liga de Campeones. Sólo una lesión grave alejaría del terreno de juego a un jugador que quiere jugar todo y que hoy se fue cabizbajo porque quería más tantos con su firma.
En la reanudación, el Real Madrid encontró los goles sin tener que mejorar su fútbol. Comenzó a aprovechar los espacios que dejó en defensa el Rayo, oro para la velocidad de Bale, Di María y Cristiano. Ellos fabricaron el segundo, que cedió Cristiano a Carvajal.
Con el triunfo en el bolsillo llegó la goleada. Tras un testarazo al lateral de la red de Saúl y con errores que nunca se pueden cometer en el estadio de un grande. Di María inventó el tercero con una carrera y regalo a Bale, que también marcó el cuarto con una carrera todo el campo tras un saque de esquina del Rayo.
La fiesta, con Isco ya gustándose en el campo, la cerró un jugador picado por la falta de oportunidades. Morata se enfadó con Cristiano, que no le pasó cuando tenía la portería vacía para marcar, y liberó su rabia con un derechazo a la escuadra desde el pico del área grande. El gol de la noche que cerró un partido que debe servir para recuperar autoestima al equipo de Ancelotti. No era la guerra del Rayo ni el estadio donde pelear su salvación.
Síntesis del partido:
Real Madrid: Diego López; Carvajal, Pepe, Sergio Ramos, Coentrao; Xabi Alonso, Illarramendi (Isco, m.62), Di María (Casemiro, m.69); Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema (Morata, m.73).
Rayo Vallecano: Rubén; Arbilla, Zé Castro, Borja López, Rat; Saúl, Trashorras, Iago Falque, Alberto Bueno (Viera, m.59), Rochina (José Carlos, m.24) y Larrivey (Longo, m.69).
Goles: 1-0, m.15: Cristiano Ronaldo. 2-0, m.55: Carvajal. 3-0, m.68: Bale. 4-0, m.70: Bale. 5-0, m.77: Morata.
Árbitro: Delgado Ferreiro (comité vasco).
Incidencias: encuentro correspondiente a la 31a jornada de la Liga BBVA, disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante la presencia de 56.674 espectadores. Llovió durante todo el partido.