De los últimos 45 triunfos de River en estos dos años,
en 38 de ellos estuvieron al menos 3 de los 5 jugadores en cuestión: Barovero, Mercado, Maidana, Ramiro Funes Mori y Vangioni. De ahí es inevitable caer en la cuenta obvia que resulta lógico que en esta temporada con
Gallardo a la cabeza el equipo haya jugado 18 partidos, solo haya recibido 7 goles casi un tanto cada tres juegos- y que ningún equipo pudiese anotarle más de un grito. Chiarini recibió el de Gimnasia, Barovero recibió uno de San Lorenzo, otro de Independiente, otro de Arsenal y finalmente otros de Lanús y de Boca y de Libertad. Mantener el arco invicto en 11 juegos es un dato demoledor.
Las razones de este fenómeno defensivo tienen un factor fundamental; cuando Gallardo asumió dijo que la defensa estaba muy bien y que no la iba a tocar y así fue. Sólo la adelantó un poco en el campo de juego y mantuvo de titulares sin discusión a Mercado a Maidana le dio continuidad a Ramiro por la falta de Balanta y a Vangioni ni lo movió del lateral. Hasta dejó a Solari de lateral cuando fue necesario, cada vez que pudo utilizó a Pezzella y ahora recuperó a Balanta. Estos nombres hacen de River un equipo que atrás no falla.