"¿Cómo andan, muchachos? Hablamos donde ustedes quieran", primereó Edgardo Bauza, mientras estiraba sus manos para el apretón de bienvenida a DIARIO POPULAR. Así de auténtico. Así de predispuesto. Así de abierto. Sin nada de estructuras. Sin marcar la cancha en ningún momento.
Entregándose por completo a la charla futbolera. Y el Patón, DT del campeón del fútbol argentino, se tomó un buen rato para hablar del gran momento de San Lorenzo. Nada de apuros para el "tet a tet" con este diario. Si hasta retrasó su partido de tenis, ese que juega un par de veces por semana después del entrenamiento con su hijo Maximiliano y el profe Militano. "Jugamos mucho, hay que mantenerse en estado, si no con lo que se come en las concentraciones...", bromea con un ciclón de onda.
-Creo que hay jugadores que todavía pueden elevar el nivel que han tenido y que tienen. Hay una competencia interna, que permite soñar con eso. Los jugadores saben que esto es una exigencia permanente, que el club demanda eso. Y están trabajando muy bien para conseguirlo.
-¿Y eso te genera más tranquilidad para trabajar en los objetivos?
-Tenemos un muy buen plantel, estoy muy conforme. Pero acá en el fútbol argentino hay tres o cuatro planteles que con las mismas posibilidades y condiciones. Por eso digo que tenemos que pensar en elevar el rendimiento individual y colectivo para poder mantenernos en un lugar de privilegio. Hay muy buenos planteles, buenos técnicos, esta pelea va a ser muy dura. Muy dura.
-El equipo viene creciendo. La solidez es un ejemplo de esto...
-Hemos podidos mantener la valla invicta en estos últimos cuatro partidos. Igual es algo que me sigue preocupando y que tenemos que seguir mejorando porque este es un equipo que apuesta a atacar, y buscar ese equilibrio a veces cuesta. Lo bueno es que son conscientes, y ser conscientes ayuda a mejorar eso. Todos saben que para que un equipo sea sólido tienen que ayudar todos. Eso a mí me da la tranquilidad que lo vamos a lograr.
-¿Qué hay que mejorar?-Todo. La idea está, pero tenemos que crecer. Un partido como el de Independiente del Valle lo tendríamos que haber definido antes. Y en la Copa Libertadores ese tipo de situaciones te pueden salir caras. El equipo tiene posibilidades de seguir creciendo y convertirse en un equipo más peligroso de lo que es. La idea es esa, que seamos un equipo muy peligroso para el rival.
-¿Hacía mucha falta el triunfo para fortalecer el sueño copero?
-Hacía falta desde todos los lugares: para posicionarnos en la tabla del grupo, y para calmar a la gente, porque yo creo que la presión de la gente juega un papel importante y algunos jugadores jóvenes la sienten. Entonces, era necesario el triunfo.
-Y había mucha ansiedad por volver a la Libertadores con el equipo campeón y un DT que triunfó en la Copa.
-A mí no me cambia nada, yo no entiendo otra manera de trabajar en esto si no sueño con ganar. El clima de la gente a mí no me contagia, porque no podemos perder la capacidad de pensar por esa ansiedad. Hay algunos jugadores que por su juventud quizá le provoca eso. Lo que estamos tratando de hacer es calmarlos. Todos tenemos la ilusión de poder hacer una buena copa, pero para eso necesitamos que el equipo tenga un buen rendimiento.
-Paso a paso se va dando. Punteros y protagonista en la Copa.
-Pero acá cada partido es complicadísimo, son batallas. No hay partidos fáciles. Ahora tenemos un partido complicado con River y así todos. Después Central, ir a Mendoza, viene la copa. No hay descanso... Hemos hecho una pretemporada para tratar de aguantar, pero igualmente tenemos que ir viendo y midiendo las situaciones para tomar decisiones que nos permitan tener todos los partidos un equipo competitivo en cancha