Pero todo cambió recién con el ingreso de
Pablo Barrientos, a los 57 minutos.
Néstor Ortigoza encontró un socio en el Pitu y así llegó el único gol.
Sebastián Blanco encabezó una contra que encontró mal parado al fondo visitante. El ex
Lanús descargó en Ortigoza, que metió un pase en profundidad para que Barrientos tire un centro que encontró solo a Blandi.
El asedio del
Ciclón continuaba y permanecía en la mitad de cancha rival. En una jugada que no tenía mucha relevancia en el trámite, Cerutti tiró un pase atrás que impactó en la mano de
Mauro Bogado, que extendió y separó su brazo del cuerpo. El árbitro, Jorge Baliño, cobró el claro penal. Cuando todo parecía que iba a ser definido, Ortigoza erró el segundo penal de su carrera y provocó que Huracán fuera en busca del empate.
Sin muchas ideas, los dirigidos por Eduardo Domínguez fueron al frente, a fuerza de pelotazos y centros, que no provocaban demasiado peligro, hasta que en un ollazo, Wanchope Ábila le ganó la posición a Matías Caruzzo. El central intentó no tocar al goleador del Globo, que apenas sintió el roce se dejó caer. Baliño no cobró y San Lorenzo festejó.