La Resolución 226 indicaba que el usuario que lograra ahorrar el 20% de gas respecto del año anterior iba a mantener el subsidio, lo que se concretó y perdieron la bonificación estatal sólo los que no alcanzaron esa reducción.
La resolución continuó vigente en este 2015 y los usuarios que no lograron reducir su consumo en el bimestre de mayor demanda del año (en pleno invierno) en comparación con 2014, perdieron el subsidio y pagarán hasta un 350% promedio más, con picos de 700 por ciento.
"Es muy difícil para una familia que el año pasado ya redujo un 20 por ciento volver a reducir otro 20 por ciento porque llega un momento en el que hay que calefaccionar los ambientes de las casas y calentar el agua para bañarse", explicó Blanco Muiño.