En este proceso de aprobación se verifica que el proyecto cumpla las normas nacionales e internacionales, tanto desde el punto de vista científico como ético. Se controla a los profesionales que llevan adelante el estudio, a los cuales se les exige que estén debidamente matriculados y capacitados para la tarea, además de exigir la habilitación de los centros donde se van a realizar los estudios.
Asimismo, la ANMAT realiza regularmente inspecciones para verificar que los estudios se estén llevando a cabo de acuerdo a las normas vigentes. Además de explicar que la invitación a participar de este tipo de estudios debe ser formulada por personal idóneo y dentro del marco de la relación de confianza entre el médico y el paciente, desde el organismo regulador se agregó que es el profesional de la salud, conocedor de la historia clínica y patología del paciente.
Para la participación en todo estudio de farmacología clínica aprobado por la ANMAT, la norma exige que el paciente sea debidamente informado y la aceptación de la participación debe constar por escrito, mediante la firma de un documento denominado "Consentimiento Informado".
Por su parte, Marcelo Peretta, titular del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Argentina, manifestó su satisfacción por el alerta emitido por la cartera. "Las convocatorias por redes sociales no garantizan que haya un responsable idóneo que sepa la historia clínica del paciente. Los laboratorios contratan a tercerizadas que se encargan de estos ensayos", dijo.