Su nombre es Denise, tiene 23 años y es una de las mujeres que sufre de manera cotidiana la violencia machista en forma de abusos y acosos en los medios de transporte. Vive en la Ciudad de Buenos Aires, y para trabajar utiliza colectivos, trenes y subtes. Puede relatar decenas de situaciones horribles, algunas extremas. Desde hace algún tiempo, en coincidencia con la visibilización de la violencia de género, se viene reflexionando y debatiendo sobre esta problemática en particular, que presenta un hecho cada 14 minutos en Capital Federal y Conurbano.
"Trabajo en la calle, desde la mañana hasta la tarde. Levanto pedidos para una multinacional de alimentos. Uso los medios de transporte. Me pasó muchas veces de resultar acosada o directamente abusada, con tocamientos o apoyos. Ahora no me callo más. Es muy difícil para las mujeres viajar, porque parece que los varones se creen dueños de nuestros cuerpos. Esto tiene que terminar", dijo Denise a Diario Popular, brindando un testimonio directo y valioso sobre la situación, que ahora volvió a instalarse en la opinión pública por un proyecto para que existan vagones exclusivos para mujeres en los subterráneos.
En ese marco, desde el gobierno nacional se rechazó la iniciativa, presentada por la legisladora porteña Graciela Ocaña. "No funcionaría y no lo veo como una solución de un problema, todo lo contrario, lo veo como rendirse ante este tipo de situaciones", sentenció el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich.
Desde la organización Defendamos Buenos Aires se viene realizando un seguimiento de este problema, enfocando en las damnificadas que usan transportes públicos en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, alertando que hay alrededor de 100 hechos de manera diaria, a un promedio de uno cada 14 minutos.
"La estadísticas se mantienen desde octubre, cuando hicimos el primer informe, con cifras alarmantes. Se encuadran con la figura de abuso sexual del tipo simple del Art. 119 del Código Penal. También tocamiento y roces con connotación sexual. En aquel momento, tuvimos la denuncia de una joven abogada de 24 años que a bordo de un colectivo de la línea 152 a la altura de Santa Fe y Pueyrredón en pleno Barrio Norte se quedó dormida y fue abusada, cuando un sujeto le tocó los senos. Afortunadamente, los pasajeros se solidarizaron, el colectivero también y el acosador fue detenido", contó el abogado Miglino.
LEA MÁS
"Los ataques con connotación sexual a bordo del transporte público son un grave problema en el área metropolitana de Buenos Aires. Y no es privativo de las mujeres de clases bajas sino que está presente en toda la sociedad. Le puede pasar, y de hecho le pasa, a cualquier mujer", dijo .
El proyecto de la diputada Ocaña establece que de lunes a viernes de 7 a 10 y de 17 a 19 circulen formaciones con vagones exclusivos para mujeres. Pero el ministro Dietrich tomó distancia y consideró que este tipo de temas "son culturales", por lo que remarcó que de nada sirve que poner un vagón de subte solo para mujeres porque podrían atravesar episodios de violencia de género "en cualquier otro transporte".La polémica en relación a instalar vagones de subte exclusivos para mujeres también llegó a las usuarias, donde muchas mujeres apoyaron la propuesta al señalar que viajarían "más tranquilas" y otras se manifestaron en contra por entender que no aportará una solución real."No soluciona nada esta medida, es una cuestión de educación, de conciencia", aseguró Julia.
En tanto, Sonia, que también suele viajar en subte dijo: "La solución no es hacer un vagón solo para mujeres, hay hombres decentes y que respetan y otros que no, es cuestión de educación, de trabajar estos temas en la escuela, de además de respetar a las mujeres, respetar a todos".
En México, la implementación del sistema redujo la cantidad de casos de abuso en un 26 por ciento, según la legisladora Ocaña.El secretario general de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), Roberto Pianelli, se refirió al proyecto y opinó que "no es una cosa descabellada".