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10 de junio 2014 - 07:50
Cierran las Cataratas por histórica crecida del Iguazú
Se activó el Protocolo de Seguridad y se clausuraron los circuitos turísticos. El año pasado, con un pico menor a la mitad hubo 20 días de inactividad por la rotura de diferentes tramos de pasarelas.

Una crecida nunca antes registrada del río Iguazú, que elevó su cauce habitual de 1.500 metros cúbicos por segundo (m3/s) a más de 45 mil, obligó a cerrar la totalidad de los circuitos turísticos de las Cataratas.

Las lluvias en toda la cuenca del Iguazú, que se encuentra mayormente en Brasil, generaron el sábado último una crecida a 2.300 m3/s, pero el domingo ya había superado los 15.000, por lo que se activó el Protocolo de Seguridad y se cerró el acceso a la Garganta del Diablo, el mayor de los saltos de las Cataratas.

Acciones

Según informó la Administración de Parques Nacionales (APN), en el marco de ese protocolo, también comenzaron las tareas de rebatimiento de las pasarelas desmontables que se extienden por más de un kilómetro sobre el río Iguazú, para evitar su destrucción por resistencia a la fuerza del agua.

Con ello, las pasarelas pueden ser arrastradas unos metros por el río, pero al volver a su cauce normal se las recupera y reinstalan en uno o dos días, como ocurrió en crecidas anteriores.

La medida fue adoptada por el intendente del Parque Nacional Iguazú, Juan Sergio Bikauskas, y Marcelo Zuliani, Gerente de Operaciones de la empresa concesionaria del Area Cataratas, "Iguazú Argentina".

El presidente de la APN, Carlos Corvalán, indicó que el PN Iguazú se mantiene abierto al público, pero no el acceso a los paseos, sino sólo a los centros de Interpretación y de Informes, por lo que no se cobra entrada.

Corvalán añadió que ayer continuaba "una lluvia impresionante en toda la cuenca del Iguazú", y recordó que el año pasado hubo un cierre poco antes de la temporada de invierno, pero el máximo caudal fue de 19.000 m3/s.

Desde que comenzaron las mediciones del movimiento en la cuenca del Iguazú, la marca máxima registrada fue durante las inundaciones de 1992, con 36.000 m3/s, unos 10.000 menos que la medida actual.

En esa oportunidad, "la crecida nos volteó 28 tramos de pasarelas y tardamos unos 20 días en volver a ponerlas y habilitar el circuito, aunque gracias al sistema desmontable no afectó ningún pilote".

Sobre el efecto en las obras en marcha de nuevas pasarelas para instalar un mirador a la isla San Martín, admitió que el agua podría llevarse tramos de tablones de madera y algunas estructuras de la obra, pero no los pilotes ni pasarelas ya instaladas.

El gerente comercial de Iguazú Argentina, Ezequiel Bermejo, dijo desde las Cataratas que "la lluvia continua en la cuenca del Iguazú superior en Brasil, por lo que todas sus represas siguen juntando mucha agua y la van liberando".

Ayer, el agua tapaba las pasarelas de la Garganta del Diablo y de otros circuitos, que normalmente están entre cuatro y cinco metros por encima de la superficie habitual del río.