En diálogo con este medio, Espósito se defendió y dijo que "se está trabajando intensamente para encontrar lugares adecuados", al tiempo que confesó que esos alumnos van a empezar el ciclo lectivo "con un poco de retraso".
"Quiero aclarar que no se cerraron esos lugares. La DGCyE no va a enviar más maestras a esos jardines comunitarios porque no tiene marco legal para hacerlo", aseguró la funcionaria, quien además explicó: "El PRODIBA ya no tiene vigencia y fue reemplazado por el programa de Unidades de Desarrollo Infantil (UDI). En ese cambio nunca se renovaron los convenios que regían desde 1989".
La Jefa distrital de Inspectores encendió la luz de alarma con sus declaraciones, al afirmar que los tres jardines de Villa Itatí "no están habilitados y carecen de las mínimas condiciones de seguridad".
Peligro latente
"No se podía mandar más maestras ahí. Los edificios tienen instalaciones eléctricas precarias, no cuentan baños adecuados, tampoco tienen ventilación ni calefacción", detalló. Asimismo, consideró que, pese a que no se enviarán más docentes, "los chicos van a seguir asistiendo" a dichos establecimientos que "pertenecen a la comunidad y no a la Dirección de Cultura y Educación".
A raíz de sus dichos, Espósito fue indagada sobre la necesidad de clausurar esos espacios por el riesgo que implica para los alumnos. En ese sentido, respondió: "Mi responsabilidad es conseguir respuestas a los padres de los chicos. Esos jardines son de la comunidad y reciben becas del Ministerio de Desarrollo Social (programa UDI)".
La funcionaria afirmó que se están buscando lugares apropiados para reubicar a los chicos, pero admitió que no van a comenzar al mismo tiempo que el resto de los alumnos. "Las alternativas son la Escuela 31, 42 y un espacio perteneciente al predio de la ex Chaparral, que están a pocas cuadras de los jardines", remarcó Espósito y, luego, adelantó que "las adecuaciones (de las aulas) van a tomar algunos días".