El sacerdote Julio César Grassi, quien está encarcelado por abuso sexual de menores, fue condenado a dos años de prisión en suspenso, por haber pagado con dinero de la Fundación Felices los Niños el alquiler de una casaquinta aledaña a ese hogar para niños judicializados.
La condena fue impuesta por el delito de peculado por el Tribunal Oral Criminal 3 de Morón que integran los jueces Diego Bonnano, Raquel Lafourcade y Mariela Susana Moralejo Rivera, tras rechazar un planteo de probation consistente en realizar labores comunitarias.
La causa fue abierta por falta de pago del alquiler de la quinta La Blanquita, en la localidad de Hurlingham, a la que Grassi se mudó cuando la Justicia lo inhibió de vivir con los chicos en la sede del hogar.