Liliana recuerda con una sonrisa las palabras que el médico le dijo después de haberle transferido por primera vez dos óvulos fecundados por la técnica in vitro.
"Me dijo 'ahora poné una vela y ponete a rezar, porque otra no queda: es tu propio cuerpo el que tiene que anidarlo'. La primera vez no quedé, pero yo tenía otros dos óvulos buenos; pasaron dos meses y me dije 'vamos de nuevo' y de ahí salió Vale. A los 11 días de haberme puesto los embriones, supe que estaba embarazada. Yo no lo podía creer", dijo.
Laura Pereyra y su marido estuvieron, por su parte, pendientes todo el día de lo que pasaba en Diputados y festejaron el resultado con enorme alegría. Tanto que un día después se emociona hasta las lágrimas al hablar del tema: "Estamos en una emoción constante", confiesa.
"Pero lo que más nos gratifica es que esto es para todos, incluso para el que hoy todavía no sabe que tiene problemas para concebir", dijo la mujer.i