Comparación con otras carnes
La comparación con otras carnes también muestra un cambio en los hábitos de consumo. El precio del pollo avanzó 22,9% interanual, muy por debajo de la carne vacuna. De esta manera, en el último año la carne vacuna se encareció 23,7% en términos relativos frente al pollo.
Sin embargo, el informe detectó cierta estabilización en los últimos meses. En julio, el precio promedio de los cortes vacunos bajó 0,6% mensual, mientras que el pollo entero retrocedió 0,3%, hasta los $4.806,1 por kilo. En cambio, la caja de hamburguesas congeladas aumentó 3,3%, hasta $8.192,3.
Entre los principales cortes, el asado registró una baja mensual de 1,3%, con un precio promedio de $16.708,2 por kilo. Se trató de su cuarta caída consecutiva. La nalga bajó 0,8%, hasta $21.447,8, mientras que la carne picada común disminuyó 0,7%, a $10.554,1.
Pese a estas bajas puntuales, CICCRA señaló que el abastecimiento del mercado interno registró una contracción del 12% interanual, en línea con la caída del consumo y el fuerte incremento del precio relativo de la carne vacuna.
Más exportaciones, menos consumo interno
Mientras el mercado doméstico muestra una fuerte retracción, las exportaciones de carne vacuna mantienen una tendencia opuesta. Durante los primeros siete meses del año, los embarques al exterior aumentaron 8,8% interanual en volumen.
Según el informe, esta expansión estuvo impulsada principalmente por el crecimiento de las ventas hacia Estados Unidos, favorecidas por el nuevo cupo otorgado por el gobierno de ese país. Ese incremento permitió compensar la reducción de los envíos destinados a China.
El escenario deja así una marcada diferencia entre ambos mercados: mientras la demanda interna se reduce frente al aumento de los precios, las exportaciones ganan participación y sostienen el nivel de actividad de la cadena de la carne.