"Uno entiende de las pasiones por el fútbol, porque todos somos simpatizantes de algún club, pero las agresiones no se justifican. A veces desde afuera y muchas otras cuando entran a comprar, los hinchas provocan a los trabajadores y les dicen acá vamos a poner la platea, acá la popular . O nos dicen a ustedes les queda poco tiempo acá", precisó a Noticias Argentinas.
Además, confesó que durante el viernes hubo agresiones físicas a clientes, pero destacó que desde hace 48 horas personal de "Gendarmería y Policía Federal" custodian esa zona del barrio porteño de Boedo.
"Si bien hay miedo por la violencia que se pueda generar, nuestro mayor temor es los dueños franceses se cansen del conflicto, vean que no se soluciona el conflicto y decidan irse del país. Ya pasó en otros lugares de Sudamérica", indicó Reyes.
La delegada gremial explicó que el acuerdo implica que Carrefour "siga funcionando al lado de la cancha e incluso está acordado que no se abra los días de partido", pero pidió que "haya un acuerdo" para que puedan "convivir" las dos partes.
Fuente:
NA.