Cambió el mes pero no las condiciones climáticas de este verano tan impredecible como irregular. Los pronósticos hablaban de un domingo a pleno sol y con temperaturas más acordes a la época, por arriba de los 30 grados. Pero el día
no termino de armarse nunca y la máxima sólo llegó a los 28, con la presencia una vez más- de un viento insistente que decoró la jornada desde bien temprano.
La mañana, y algunas horas después del mediodía, ofrecieron el mejor panorama. Porque el sol brilló e hizo sentir su calor, había pocas nubes y si bien el viento norte soplaba, no era un impedimento para disfrutar de la playa y del mar, algo revuelto y con olas de poca altura pero bastante alteradas.