"Hasta ahora, Luna no ha errado", manifestó Vallejos, al recordar que el can fue adiestrado por su hijo, también bombero voluntario.
Dijo que la perra le fue regalada de cachorra por una familia del barrio San Agustín, en el sector sudoccidental de Paraná.
"Me dijeron que tenían una labradora pura, una cachorra a la que ya no podían tener, porque rompía todas las plantas, y me la regalaron", relató el socorrista.
"Mi hijo Damián la adiestró y hoy tenemos los resultados", completó.