MAR DEL PLATA (Enviado especial)
Benjamín, el niño de tres años hospitalizado después de haberse caído en una pileta para niños en un balneario de
Punta Mogotes, evoluciona con informes favorables de su cuadro de asfixia por inmersión.
Aún internado bajo
un coma inducido debido al suministro de fármacos, los informes médicos aseguran que pese a que aún conserva agua en los pulmones,
no presenta daños neurológicos ni coronarios y que su estado es estable y de franca mejoría.
El niño, quien por motivos que terminan de esclarecerse, se alejó del cuidado de su familia, rodeó la contención perimetral de la pileta para niños del
Balneario Doce e ingresó al lugar por el acceso (en el sector opuesto a los pasillos que conducen a las carpas). Tampoco se pudo especificar de qué manera cayó a la pileta, donde fue encontrado por otro niño, para que
Facundo, el guardavidas del lugar, le practicara los ejercicios de RCP (Resucitación Cardio-Pulmonar) que sirvieron para que, milagrosamente, Benjamín reaccionara.
El incidente ocurrió algunos minutos después de las 18 del martes, cuando todavía había mucha gente en el balneario, el más popular del complejo Punta Mogotes del sur marplatense. Y, para todos los presentes, en especial para la familia, fueron momentos de enorme angustia, ya que los masajes de Facundo parecían no tener resultados. Fueron diez minutos de RCP, en medio de llantos y hasta voces que le recomendaban que cesara en su intento de reanimación, entendiendo que ya no había nada que hacer y por temor a que le rompiera las costillas. Pero en un momento,
el nene vomitó lo que había comido,
reaccionó y su corazón empezó a latir de nuevo. Entonces, una ovación de parte de todos los que presenciaban el trágico salvataje, se hizo escuchar en los pasillos del balneario donde todos lloraban.
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