Por su parte, el secretario general de UDA, Sergio Romero, destacó en diálogo con NA que los educadores salieron de la reunión de este jueves "esperanzados" y consideró que en la negociación hubo "avances significativos", debido a que se descartó el pago de "presentismo".
Además, subrayó que se "avanzó" en un convenio de trabajo colectivo, en el cual se podrá exponer preocupaciones sobre temas que no son estrictamente salariales, como por ejemplo, los relacionados con la salud.
Una nueva reunión entre gremialistas y funcionarios se llevó a cabo este mediodía en la cartera laboral: inicialmente, el Gobierno había ofrecido a los docentes un aumento salarial del 22 por ciento en tres tramos (12% en marzo, 5% en junio y 5% en noviembre) y dos sumas fijas por presentismo de $1.000 cada una. Los maestros rechazaron la iniciativa.
Tras una marcha masiva por las calles porteñas para reclamar por "sueldos dignos", en el día en que se cumplían 15 jornadas de paro en la provincia de Buenos Aires con conflictos en otros nueve distritos, los cuatro sindicatos docentes nacionales fueron recibidos otra vez por el Gobierno.
Asistieron representantes de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), de la Confederación de Educadores Argentinos (CEA) y del Sindicato Argentino de Docentes particulares (SADOP) los que se reunieron con autoridades educativas y de la cartera laboral. Romero adelantó que "una vez resuelto el tema de los sueldos, se analizará un monitoreo de salarios que implica que la paritaria se pueda reabrir cuando cualquiera de las dos partes lo consideren".
Ese monitoreo estará pendiente de los movimientos en los precios y las consecuencias de la inflación en los cobros de los trabajadores de la educación. No obstante, sostuvo que esperan "respuestas" para la reunión del próximo martes