Tras salir de la última estación en la que frenó, la máquina chapa 01 que condujo López pasó una señal en amarillo "a una velocidad de aproximadamente 40 kilómetros por hora y a partir de ahí, en lugar de controlar la misma por la condición de precaución impuesta por la indicación luminosa, la marcha fue creciendo incesantemente".
"Luego fueron atravesadas dos señales consecutivas en condición de peligro con aumento de velocidad", agrega la misma.
"Los recursos disponibles para detener el tren: freno de servicio, freno de emergencia, corte de tracción, hombre vivo, llevar a neutral el monocomando, quitar la llave de activación de cabina, en la actuación pericial no se han encontrado objetivamente indicios de que hayan sido activados por el conductor, desde la primera señal con aspecto amarillo hasta el momento del impacto", expresaron los peritos en las conclusiones del informe que ya está en poder del magistrado.
Del informe, surge que el motorman López, imputado en la causa, sí tenía experiencia en el manejo de trenes.
"De la información disponible referente al comportamiento de los frenos nuevos en la formación Chapa 1 durante el período de prueba en los meses anteriores al siniestro, no se desprende que en ningún caso se hubiera comprometido la seguridad, esto es dificultad para frenar", concluye el peritaje.
Con el informe en mano, se prevé que el juez Rodríguez defina la situación procesal de los dos maquinistas imputados, el del chapa 01 y el 19, y si cita a declarar a indagatoria a tres técnicos imputados.