Esta cultura, dijo, "tiene un costo muy elevado, llama a la eliminación de los seres humanos, sobre todo cuando son físicamente o socialmente más débiles".
"Nuestra respuesta a esa mentalidad es un sí a la vida" ya que "no existe vida humana más sagrada que otra", sostuvo el papa.
"Ser médicos católicos les otorga una responsabilidad mayor (...) las áreas de ginecología de los hospitales son lugares privilegiados de testimonio y de evangelización. Queridos amigos doctores que están a cargo de la vida humana en su fase inicial, recuerden, tanto en hechos como en palabra, que ésta es en todos las fases, a cualquier edad, sagrada y de calidad", declaró el sumo pontífice.
El derecho al aborto está garantizado por la ley en varios países.