Yemen sufre una grave crisis política, y está prácticamente en situación de guerra civil. Su territorio está cuarteado, con enfrentamientos entre varios grupos militares y religiosos, entre ellos la milicia de los hutíes chiitas, que controla la capital, y la red yihadista sunita Al Qaida, implantada en el sudeste del país.
El conflicto se ha complicado con la aparición en Yemen del
ISIS, de confesión sunita, que ha reivindicado ataques en varios países árabes, así como los atentados de Saná, los más sangrientos jamás cometidos en la capital yemení.
Hasta hace poco, los yihadistas de este grupo eran poco visibles en Yemen, pero ahora parece dispuesto a disputarle a Al Qaida el protagonismo en el mundo del yihadismo y en la lucha contra los chiitas.