Más de un millón de personas protestó anteayer en cien ciudades de Brasil en las movilizaciones más multitudinarias regitradas en las últimas décadas.
Las manifestaciones comenzaron a principios de este mes en San Pablo convocadas por el Movimiento Passe Livre (MPL) para protestar por el aumento de la tarifa del colectivo, que trepaba a 1,5 dólares, pero luego se trasladaron a otras cuestiones, como los gastos que insume para Brasil la organización de la actual Copa de las Confederaciones de fútbol y el Mundial del mismo deporte del año próximo.
Desde ayer fue montado un dispositivo especial de seguridad en las inmediaciones del Hotel Bahia, donde se alojan miembros de la FIFA, que fue atacado por manifestantes el jueves último por la noche.