11 de abril 2015 - 17:13
El encuentro más esperado: Castro y Obama, juntos en Panamá
Los presidentes de Cuba y Estados Unidos se reunieron en la Cumbre de las Américas, y formalizaron la relación bilateral. El vínculo entre ambos países estaba roto desde 1959
el encuentro mas esperado: castro y obama, juntos en panama

La VII Cumbre de las Américas realizada en Panamá tuvo su momento tan esperado. Durante la jornada más importante, en la que estuvieron presentes los presidentes de 33 de los 35 países participantes, los primeros mandatarios de  Cuba y Estados Unidos se reunieron después de 56 años. Raúl Castro y Barack Obama compartieron un discurso ante la prensa y coronaron un encuentro histórico. El país caribeño, de hecho, tuvo su primera participación en el mitin de jefes de estado del continente, llevado a cabo en el Salón de Convenciones Atlapa (Atlántico Pacífico).

La asamblea, más allá del suceso , también tuvo como tema de debate el decreto dictado por el gobierno de EEUU que promueve sanciones contra funcionarios de Venezuela y declara al Estado bolivariano como una amenaza inusual y extraordinaria contra su seguridad interna.

Además del presidente venezolano, Nicolás Maduro, encabezaron la lista de países que se sumaron al rechazo al decreto la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales.

La cumbre no contó con un documento final debido a divergencias evidenciadas anteayer por varias delegaciones acerca de si el mismo debía contener o no una referencia al decreto de EEUU sobre Venezuela, por lo que el gobierno de Panamá será, en su calidad de anfitrión, quien brindará un informe sobre la cita.

Crédito foto: AFP

"Ya era hora de que yo hablara aqui en nombre de Cuba", dijo sonriente Castro (ver acá el discurso del mandatario caribeño). Barack Obama, por su parte, sostuvo que su país " no será prisionero del pasado" con la isla ni con la región, remarcó que no se siente "atrapado por la ideología" y remarcó que Washington no pretende "inmiscuirse" en las políticas de ningún país, sino que señala lo que considera "correcto".

Esta última aseveración pareció constituir una respuesta a Correa, quien un rato antes había denunciado que EEUU "continúa con ilegales intervenciones" en América Latina, por lo que llegó la "hora para la segunda y definitiva independencia" de la región.

Aquel no fue el único dardo que el jefe del Estado ecuatoriano lanzó durante su aclamada intervención, ya que -tal como es su costumbre- cargó contra los medios de prensa concentrados de la región, a quienes responsabilizó de hacer una prensa "mortal" para las democracias, toda vez que al mismo tiempo se involucran en política de una manera "descarada".

Obama debió escuchar -en algunos casos presente en el salón, en otros no- duros cuestionamientos por su decreto sobre Venezuela no sólo de Maduro, sino también de Cristina, Correa y Morales, pero probablemente la frase más fuerte fue la de la presidenta, quien dijo que la decisión le causó "risa" y recordó una frase del general Juan Domingo Perón que dice que "de todo se vuelve, menos del ridículo".

Menos irónico, Morales calificó a EEUU como "el primer promotor del mundo" de dictaduras militares y golpes de Estado. "La mirada colonial imperial de Estados Unidos sobre nuestra América Latina y el Caribe es una mirada de desprecio y de superioridad", disparó.

Maduro, por su parte, en varios párrafos de su discurso miró a Obama con insistencia y le dijo frente a frente que le tendía la mano, que lo invitaba a "conversar" pero que no confiaba en él, aunque lo respetaba, y tampoco se privó de denunciar que "en la embajada de EEUU en Venezuela se encontraron planos y videos" con un plan para matarlo y "para dar un golpe de Estado que son impulsados desde Miami y Nueva York".

Sobre el lema de la cumbre, "prosperidad con equidad", habló el primer orador, el colombiano Juan Manuel Santos, quien propuso la creación de un sistema interamericano de educación que garantice igualdad de posibilidades de conocimientos para todos los habitantes del continente por igual.

Correa retomó el tema al afirmar que "la paz no es sólo la ausencia de guerra.  La pobreza más intolerable es también una bala cotidiana en contra de la humanidad. Por eso al lema de esta cumbre, que es 'equidad para la prosperidad', yo creo que hay que agregarle la palabra justicia".