El propio Comey había agitado la campaña electoral al anunciar el 28 de octubre que el FBI estaba examinando el correo electrónico de Clinton, tras la investigación, concluida en julio pasado, sobre el uso de un servidor privado para esos mensajes por parte de la candidata mientras era secretaria de Estado.
Los cuestionados e-mails de Clinton fueron hallados en una computadora del ex legislador Anthony Weiner, ex esposo de Huma Abedin, una de las principales asistentes de la candidata demócrata.
Al dar por cerrada la investigación en julio, Comey dijo que tanto Clinton como sus asesores habían sido "extremadamente descuidados" al usar un servidor privado para mensajes que podían contener información confidencial.