Uno de los propietarios, Elissandro Spohr, fue arrestado en la vecina ciudad de Cruz Alta, adonde, según su abogado, había viajado para ser atendido en un hospital con síntomas de intoxicación respiratoria por temor a permanecer en Santa María.
El otro propietario, Mauro Hoffmann, fue detenido tras presentarse en la comisaría de Santa María y luego de que la policía fracasara en diferentes operaciones para localizarlo.
La policía aún no ha podido establecer si la discoteca, con capacidad para 691 clientes, según los bomberos, tenía exceso de aforo en la noche de la tragedia.
Pese a que los bomberos aseguran que el establecimiento cumplía las exigencias de seguridad por lo menos hasta la última inspección, la licencia de funcionamiento del establecimiento estaba vencida desde agosto del año pasado.
Igualmente se investiga por qué no funcionaron los extintores de incendio y si los vigilantes impidieron la salida de los clientes sin pagar la cuenta. Además de los propietarios de la discoteca fueron arrestados dos integrantes del grupo Gurizada Fandangueira, la banda a la que se atribuye el origen del incendio. Ambos fueron detenidos durante los funerales del acordeonista de la banda, Danilo Jaques, que pereció en el incendio.