Luego de que una bomba explotara en una escuela de la ONU en Gaza, el vocero de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (Unrwa, por sus siglas en inglés), Christopher Gunnes, quiso relatar su versión a la cadena Al-Jazeera Arabic, pero rompió en llanto y no puedo hablar más.
"Los derechos de los palestinos, incluso de los niños, son denegados a gran escala. Y es escalofriante", aseguró Gunness desde Jerusalém, donde tiene base su oficina. Pero no pudo hablar, su cara se desfiguró y se puso a llorar. Un hombre entró a la oficina para contenerlo, y la cadena decidió sacar al vocero del aire.