Esa consulta "envió un claro mensaje a todo el mundo de que los isleños quieren seguir siendo un territorio británico en ultramar", concluyó el portavoz de Exteriores.
Por su parte, la oficina en Londres del gobierno de las Malvinas dijo a Efe que no ve un vínculo entre la disputa sobre esas islas y el hecho de que el nuevo Papa sea argentino.
"El nombramiento del Papa no tiene nada que ver" con la relación de las Malvinas con Argentina, apuntó una portavoz. En Roma, la presidenta argentina explicó que, en su primera audiencia con el pontífice, le ha pedido que interceda para abrir un diálogo entre el Reino Unido y Argentina sobre las islas Malvinas.