De la actividad a la internación
Antes de internarse, el Papa había recibido en audiencia al cardenal filipino Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización; a Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, junto a su delegación; a Mark Thompson, presidente de CNN; y a miembros de la Fundación “Gaudium et Spes”. Christopher Lamb, corresponsal de CNN en el Vaticano que estuvo al principio de la audiencia de Thompson, contó que vio al Sumo Pontífice “mentalmente alerta, pero que tenía muchas dificultades para hablar debido a sus dificultades respiratorias”.
Luego de que el propio Francisco contará en la audiencia general del miércoles 5 de febrero que sufría "un fuerte resfriado", no detuvo sus actividades, pero los encuentros sucesivos los mantuvo en su residencia, la Casa Santa Marta, para no trasladarse al palacio pontificio “debido a una bronquitis”.
Los mensajes para Francisco en el Policlínico Gemelli de Roma, durante una anterior internación del Papa.
Los mensajes para Francisco en el Policlínico Gemelli de Roma, durante una anterior internación del Papa.
Esta es la cuarta vez que el Papa tiene que ser hospitalizado en el Gemelli. En el pasado, el pontífice argentino ya había sufrido problemas de gripe y respiratorios que incluso lo obligaron a estar ingresado tres días en marzo de 2023. En noviembre del mismo año, en tanto, estos problemas respiratorios le llevaron a cancelar su viaje a Dubái por la COP28.
A finales de febrero de 2024 acudió además a la sede del Gemelli en la Isla Tiberina para realizarse una tomografía computarizada de control de los pulmones. En junio de 2023, tuvo que ser de nuevo ingresado para una operación por una hernia abdominal en la que se le retiraron algunas adherencias y se le colocó una malla en la pared del abdomen.
Estuvo nueve días en el hospital. Mientras que en julio de 2021 quedó internado durante otros diez días para ser operado por una estenosis diverticular sintomática del colon. El Papa, en el pasado también sufrió molestias debido a la inflamación del nervio ciático, especialmente entre finales de 2020 y principios de 2021, lo que también obligó a cancelar algunos actos.
En 2019, Francisco se sometió a una cirugía de cataratas y la operación tuvo lugar en la Clínica Pio XI de Roma y fue el mismo pontífice quien lo comunicó a algunos reclusos durante una visita a la cárcel Regina Coeli de Roma. Padece, además, desde hace varios años un problema en la rodilla que le obliga a utilizar un bastón y una silla de ruedas para desplazarse, pero nunca quiso operarse, ya que asegura que tiene problemas con la anestesia general.