La victoria en cancha de Liniers por 2 a 1, en un partido electrizante (con dos expulsados por bando, un penal errado y otro sancionado con polémica incluida), frente a Yupanqui, acentuó la "paternidad" del Atlético Lugano en el clásico frente a Yupanqui, al que le ganó los dos cotejos del campeonato (en el estadio José Moraños, había sido 1 a 0). Sin dudas, una gran alegría para los socios e hinchas, en medio de una campaña regular, pero alejada de la expectativa previa de dar pelea arriba y así sumar para los promedios para no correr riesgos en las temporadas que vienen.
Hasta aquí, la performance de los dirigidos por la dupla Alaniz-Rodríguez no puede ser considerado mala, pero tampoco calificada como buena. Es tanta la paridad estadística, que los 28 puntos que reúne y lo colocan en el 8vo. puesto, son producto de siete triunfos, siete empates y siete derrotas, habiendo marcado 28 goles y recibiendo 27.
Al margen de aquel arranque de torneo, en el que se ilusionó con pelear arriba, luego vino la debacle (estuvo siete sin ganar y puso en duda, la continuidad de los entrenadores) y ahora, atraviesa un momento propicio, pues arrastra una miniracha de cinco partidos sin perder, con un par de victorias y tres igualdades. Los números todavía le otorgan chances, pero deberían caerse algunos de los de arriba, si pretende meterse en zona de reducido.