La obra de remodelación enfrentó sucesivas paralizaciones, y complicó a los usuarios porque la plataforma para los trenes a Once que la reemplazó se encontraba desfasada unos 200 metros, con accesos limitados.
Después de más de 10 años, el sábado al mediodía quedará rehabilitado el andén central de la estación Ramos Mejía. Según un comunicado interno de la Línea Sarmiento fechado este miércoles, el primer tren ascendente en detenerse en el mismo será el 3579, que partirá de Once a las 11.35, efectuará parada en Ramos a las 12.10, para llegar a Moreno 12.53. En consecuencia, el último en detenerse en el andén lateral será el 3577, que saldrá de Once 11.23, de Ramos a las 11.58 y arribará a Moreno a las 12.41.
En sentido contrario, el primero será el tren 3584, que saldrá de Moreno 11.20, de Ramos 12.03 y llegará a a Once 12.40. Y el último en parar en el andén lateral (desfasado en dirección a Once) será el 3582, que partirá de Moreno a las 11.09, de Ramos 11.52 y arribará a Once a las 12.29. Paralelamente, las formaciones también se detendrán en el andén central de Ciudadela, dejando de hacerlo en los laterales, al circular por las vías locales 1 y 2. En tanto los servicios internos rápidos pasarán a circular por las vías generales 1 y 2.
El emprendimiento fue dispuesto en el lejano 2015, cuando el dólar oficial cotizaba a menos de 10 pesos y la presidencia estaba a cargo de Cristina Fernández de Kirchner. Fue el entonces ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, que lanzó la primera licitación, anunciando que se iba a ejecutar en 90 días. Para reemplazar a la tradicional plataforma central -en la que se detenían los trenes que circulaban en ambos sentidos- se construyeron andenes laterales junto a la vías generales (1 y 2), para la detención de las formaciones.
En el caso de la plataforma descendente, para los servicios en dirección a Once, fue inaugurada el 29 de mayo de 2016, es marcadamente estrecha, se encuentra muy desplazada hacia el Este de la estación, y el acceder a la misma obliga a cruzar la transitada calle Gabriel Ardoino (Segunda Rivadavia), ya que no hay vereda junto al ferrocarril, para utilizar el empinado puente peatonal que une las calles French y Moreno, recorrer 300 metros hasta el cruce peatonal subterráneo situado frente a la plaza Sarmiento, que permite salir a la calle Bolívar o 200 metros hasta el paso a nivel de la calle Monteagudo.
El andén central contaba con tres accesos: desde el paso a nivel (que se convirtió en peatonal desde noviembre de 2023, cuando se inauguraron los puentes modulares Papa Francisco) ubicado a la altura de la Avenida de Mayo y la calle Güemes, otro desde el citado cruce peatonal subterráneo, y antes del concesionamiento a Trenes de Buenos Aires (TBA) en mayo de 1995, también al mencionado puente peatonal.
Poco después fue habilitada la plataforma lateral para la detención de los trenes hacia Moreno, y se demolió la plataforma central, tras lo cual -ya durante la presidencia de Mauricio Macri- el emprendimiento se paralizó. Hubo que esperar hasta 2021, bajo la presidencia de Alberto Fernández, para que se realizara una nueva licitación, y los operarios reaparecieron. Pero como si existiera una maldición oculta, las tareas no avanzaron con el ritmo que se esperaba, y el 10 de diciembre de 2023, con la asunción como presidente de Javier Milei llegó una nueva interrupción.
El 25 de noviembre de 2024 se publicó en el Boletín Oficial la licitación pública 18/24 para completar los trabajos, fijándose la apertura de los sobres 1 con la oferta de los interesados para el 17 de diciembre, para la que hubo una sola, la de Belfast Construction Management Sociedad Anónima y Ricavial Sociedad Anónima Unión Transitoria. La apertura de los sobres 2, con la oferta económica, tuvo lugar el 3 de febrero de 2025, y alcanzó un monto de más de 2.100 millones de pesos, a lo que había que sumarle el Impuesto al Valor Agregado (IVA).
Pero como si a la obra de Ramos Mejía la afectara un extraño karma, la adjudicación y el consecuente inicio de la obra insumió casi todo el año, y por esa razón, recién en diciembre último aparecieron los operarios. Se trató del "tercer inicio" y si bien tenía que finalizar en julio, se extendió tres meses más de lo previsto.
El pliego de especificaciones técnicas, estableció el completamiento de "las obras del andén central, para la ampliación del tránsito de formaciones, construcción de accesos, servicios y seguridad para los pasajeros y vecinos. La intervención permitirá la circulación de formaciones por las vías centrales (denominadas locales, en vez de hacerlo como actualmente por generales, lo que obliga a las formaciones a realizar un doble cambio de vía: en Liniers y en Haedo, con restricción de velocidad a 12 kilómetros por hora), vinculando de esta manera a la estación Ramos Mejía con el resto de las estaciones ya intervenidas de la Línea Sarmiento".
La obra comprende también "completar la restauración del edificio de la estación, su fachada exterior, cubierta, semicubiertos, y la finalización de las obras de boletería, hall y centro de atención al pasajero. También se intervendrá el paso bajo nivel existente, completando la escalera de acceso hacia el andén central y las salas de tableros".
En el andén isla se realizó: el reemplazo de laberinto de ingreso al andén, en el paso a nivel peatonal que une la Avenida de Mayo con la calle Güemes; construcción de vereda de acceso en ese cruce; construcción de nuevo módulo de acceso SUBE y de nuevas escaleras de acceso y completamiento de rampas, como así también de borde de andén reglamentario y solados guía hacia módulos sanitarios y accesos.
Asimismo, completamiento de sanitarios públicos, oficina de jefe de estación, depósito de limpieza, oficinas de Gendarmería y cambistas; y de instalaciones sanitarias, pluviales, eléctricas, audio, datos, CCTV (Circuito Cerrado de Televisión), alarma de intrusión, sistema contra incendio, equipamiento y señalética.