La 28º fecha de la Primera D contempla en su programa un clásico con sabor matancero. Y será en Tapiales, mañana desde las 15.30, en donde Atlético Lugano recibirá a Deportivo Paraguayo, bajo el arbitraje de Damián Rubino. El presente los separa ampliamente. Es que el Naranja desde la llegada de Néstor Caggiano está invicto y se ha metido de lleno en la pelea por un lugar en el Reducido. Todo lo contrario sucede con Paraguayo, que lleva tres partidos consecutivos con derrotas y que ha puesto a su técnico, Carlos Medina en la cuerda floja. Si bien el presidente le dio todo el respaldo, una caída en el clásico podría sellar el ciclo de Tato Medina. De cara al clásico, Lugano tendrá dos regresos en el clásico. Es que Alejandro Olmos y Darío Isern cumplieron con las respectivas suspensiones -habían llegado a la quinta amonestación- y están para volver en el primer equipo Naranja. En cambio, no podrá estar Facundo Ledesma, quien en el triunfo 3-2 sobre Ituzaingó, recibió la quinta amonestación, mientras que Sebastián Fiorentino está en duda. La situación en Paraguayo es diferente, puesto que el clima no es el mejor. A los malos resultados se le ha agregado algún cruce entre el DT y un integrante del plantel. Es que en la semana, Tato Medina decidió separar del grupo a Lucas Ruiz, debido a continuas llegadas tarde al entrenamiento, según trascendió. En cuanto a lo futbolístico, los titulares le ganaron en la semana por 2-0 a la cuarta división, con goles de Marcos Gallego y Maciel. Recién hoy el entrenador tricolor definirá la alineación que afrontará el clásico de La Matanza.