Vecinos del barrio Graciela de González Catán se quejaron por la baja tensión y los cortes de electricidad y expresaron su preocupación por la calidad del agua.
Uno de los habitantes del barrio -ubicado al 2800 de la avenida Federico Russo (ex Calderón de la Barca)-, Hugo Zalazar, dijo a este medio que “la tensión generalmente es baja, pero lo peor son los apagones, que son frecuentes y prolongados. El domingo estuvimos 3, 4 horas sin luz, y cuando volvió lo hizo con mucha fuerza”.
“Por las dudas -aclaró- cada vez que se corta desenchufo todos los electrodomésticos, porque ya se han registrado varios casos de de vecinos cuyos artefactos resultaron quemados, por el pico de tensión”.
“Para que paguen las reparaciones -agregó- hay que hacer muchos trámites, hay veces que no reconocen que fue por un problema del suministro, y a esta altura del año, no se puede estar varios días sin una heladera, o un ventilador”, aseveró Zalazar.