No sabe qué significa sentarse, esperar y depender de que alguien se acuerde de él. Lucas va, busca y hace. Así, en su casa enseña boxeo recreativo a la gente conocida, antes lo hacía en un gym de la zona, pero también "me estoy perfeccionado para chofer de colectivos (NR: uno de sus hermanos es profesional del volante) como para tener variantes", cuenta.
"He probado muchos estilos, pero me cae mejor el de peleador en media distancia", define. Y sí, nada le cayó de arriba, nada fue simple para Matías Giménez, pero esos escollos los esquivó con el esfuerzo como condición innegociable. Claro, si es un peleador también en la vida.